¿Qué es el TCA y cómo afecta a los vinos?

El vino es una bebida que se disfruta por su sabor, aroma y complejidad. Sin embargo, a veces puede verse afectado por un defecto que puede arruinar por completo la experiencia: el TCA.

¿Qué es el TCA?

El TCA, o Tricloroanisol, es un compuesto químico que tiene un olor característico a moho o humedad. Se trata de un defecto muy común en el vino, y se estima que afecta a un 4% de las botellas embotelladas en todo el mundo.
El TCA, o Tricloroanisol, es una molécula que puede contaminar los vinos y provocar un defecto conocido como “enfermedad del corcho” o «olor a corcho». Este defecto se caracteriza por un olor desagradable a cartón mojado, moho, humedad o madera húmeda, que enmascara los aromas propios del vino y le resta calidad y placer sensorial. Además, el TCA puede alterar el sabor del vino, haciéndolo más amargo, rancio o plano.

TCA: El enemigo del vino

El TCA es uno de los defectos más comunes y temidos en el mundo del vino, sin embargo, no todos los consumidores son capaces de detectarlo ya que su umbral de percepción varía según la persona y el tipo de vino. Algunos expertos afirman que se puede percibir desde 1 nanogramo por litro, mientras que otros necesitan hasta 10 nanogramos por litro para notarlo.

¿Cómo se produce el TCA?

El TCA se produce a partir de la reacción de clorofenoles, que son compuestos naturales que se encuentran en el corcho, con cloro. El cloro se puede utilizar en el proceso de producción del corcho para matar bacterias y hongos, pero también puede causar la formación de TCA.

¿Qué causa el TCA?

El TCA no es una sustancia natural, sino que se forma por la reacción de los clorofenoles con los hongos. Los clorofenoles pueden estar presentes en el ambiente o en los materiales utilizados en la elaboración y conservación del vino, como los pesticidas, los desinfectantes, las maderas o los corchos. Los hongos son microorganismos que pueden crecer en condiciones de humedad y temperatura adecuadas, como las que se dan en las bodegas o en las botellas.
La principal fuente de contaminación por TCA es el corcho, ya que puede venir infectado desde el árbol de origen o adquirirlo durante el proceso de fabricación o almacenamiento. El corcho es un material natural que se obtiene de la corteza del alcornoque, un árbol que puede estar expuesto a los clorofenoles presentes en el suelo, el agua o el aire. Además, el corcho puede ser tratado con productos químicos que contienen cloro para limpiarlo, blanquearlo o protegerlo de las plagas. Estos factores pueden favorecer la formación de TCA en el corcho, que luego se transfiere al vino por contacto.
Sin embargo, el corcho no es el único responsable del TCA, ya que también puede originarse en otros elementos implicados en la producción y almacenamiento del vino, como las barricas, los tanques, las tuberías, las etiquetas o las cajas. Estos elementos pueden estar contaminados por clorofenoles procedentes de fuentes externas o internas, como los productos de limpieza, los conservantes de la madera o las pinturas. Así, el TCA puede llegar al vino por vía aérea o por contacto directo.

¿Cómo se detecta el TCA?

El TCA es muy fácil de detectar por su olor característico a moho o humedad. Si al descorchar una botella de vino notas un olor desagradable, es probable que la botella esté afectada por TCA.

Catadores expertos en detectar el TCA

La detección del TCA se basa en la evaluación sensorial realizada por catadores expertos o por consumidores entrenados. Para ello, se tiene en cuenta el olor y el sabor del vino, así como su aspecto visual. 
Algunos indicios que pueden alertar de la presencia de TCA son:

  • Un olor a cartón mojado, moho, humedad o madera húmeda, que puede ser más o menos intenso según la concentración de TCA y el tipo de vino.
  • Un sabor amargo, rancio o plano, que puede ser más o menos perceptible según el umbral de sensibilidad de cada persona y el tipo de vino.
  • Un aspecto turbio, opaco o descolorido, que puede ser más o menos evidente según el grado de oxidación del vino.

Si se sospecha que un vino está contaminado por TCA, se puede realizar una prueba sencilla para confirmarlo: verter el vino en un vaso y taparlo con papel film durante unos minutos. Luego, retirar el papel film y oler el vaso. Si se percibe un olor a corcho más intenso que antes, es probable que el vino tenga TCA.

¿Qué pasa si el vino tiene TCA?

El TCA no es dañino para la salud, pero sí puede arruinar el sabor del vino. Si una botella de vino está afectada por TCA, es mejor no beberla.

¿Cómo evitar el TCA?

Hay varias maneras de evitar el TCA en el vino. Una de las más eficaces es utilizar tapones sintéticos, que no contienen clorofenoles. También es importante almacenar el vino en un lugar fresco y oscuro, para evitar que se contamine con cloro.

¿Cómo se previene y se trata el TCA?

La prevención del TCA es un reto para la industria vitivinícola, ya que requiere un control exhaustivo de todos los factores que pueden intervenir en su formación y transmisión. 
Algunas medidas preventivas son:

  1. Evitar el uso de productos químicos que contengan cloro en la viticultura y la vinificación.
  2. Elegir proveedores de corcho que garanticen una calidad óptima y una trazabilidad completa.
  3. Aplicar métodos de limpieza y desinfección eficaces y ecológicos en las bodegas y los equipos.
  4. Utilizar materiales alternativos al corcho para cerrar las botellas, como tapones sintéticos o de rosca.
  5. Realizar análisis periódicos del vino para detectar posibles contaminaciones.

El tratamiento del TCA es difícil y costoso, ya que una vez que el vino está contaminado no hay forma de eliminarlo completamente. 
Algunas técnicas que se han ensayado son:

  • Filtrar el vino con carbón activado o resinas poliméricas para absorber el TCA.
  • Oxidar el vino con ozono o peróxido de hidrógeno para degradar el TCA.
  • Añadir al vino sustancias que enmascaran el TCA, como azúcar, ácido cítrico o aromas artificiales.
  • Exponer el vino a campos eléctricos o magnéticos para alterar la estructura del TCA.

Sin embargo, estas técnicas tienen limitaciones y efectos secundarios, como la pérdida de aromas, sabores y color del vino, o la generación de otros compuestos indeseables. Por ello, lo más recomendable es evitar el consumo de vinos contaminados por TCA y reclamar su cambio o devolución al proveedor.

Consejos para evitar el TCA

Si quieres evitar que tu vino se vea afectado por el TCA, puedes seguir estos consejos que te ayudarán a prevenir la aparición de TCA en tus  vinos:

  • Elige opciones con tapones sintéticos para vino, ya que no contienen clorofenoles y no pueden producir TCA.
  • Almacena el vino en lugares frescos y oscuros. Ten en cuenta que el cloro puede contaminar el vino si este se almacena en un lugar con demasiada iluminación o calor.
  • Vigila el olor a moho o humedad, si notas un olor desagradable al descorchar una botella de vino, es probable que esté afectada por TCA.

El TCA es un problema importante que puede arruinar la experiencia de disfrutar de un buen vino. Por eso, es importante conocer sus causas, sus efectos y sus soluciones. Así, podremos evitarlo, detectarlo y reclamarlo en caso de que nos encontremos con él. Y sobre todo, podremos apreciar mejor los aromas y sabores de los vinos que no lo tienen.

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